08 enero, 2007

Las palas de mi vida

A raiz de un post de hace ya algún tiempo en doblepared, quedé en algún día poner las palas de mi vida y debido a la poca vida útil que tienen últimamente las palas y que ya tenía todas localizadas, he decidido no demorarlo más, para que no aumente la lista.

De izquierda a derecha, de más antigua a más moderna, estas son las palas de pádel de mi vida... por ahora ;-)

las palas de pádel de mi vida
La primera es una raqueta de madera con el borde de aluminio que ni siquiera es de marca conocida. Un amigo compro dos, aprovechando una oferta, y probamos a ver de que iba todo esto del pádel. Como os podéis imaginar, las prestaciones no son las mismas que las actuales palas de pádel modernas, pero os digo una cosa, para que la bola llegase bien a la pared tenías que pergarle de verdad y en cierta medida te obligaba a realizar el gesto correcto. Esto debió ser hace unos 10 años.

La segunda es la dunlop maxply one, un modelo mítico de dunlop, con su forma de diamante, que compre por internet por 12.000 pts hará unos 8 años. Tiene un perfil de 32 milimetros con un generoso borde, por lo que el nucleo no creo que tuviese más de 28, pero con esta pala ya se puede jugar practicamente igual que con cualquier otra moderno, eso si un poquito dura.

La tercera es una Vairo Magic, que se compró practicamente a la vez que la dunlop y que heredé unos años despues cuando su dueño pasó a un modelo mejor. Con un perfil de 36 milimetros y un diseño en forma de pera, te permite un control excelente en el golpeo de la pelota. Tanto la Dunlop como esta Vairo, exceptuando los típicos rozones de los bordes, están en perfectas condiciones para jugar.

La siguiente es la Vairo exult R.A. Line (de la línea americana). Esta fue mi primera aventura de compra por internet a una tienda Argentina, aprovechando los precios por el cambio de moneda y que hacen que te salgan realmente económicas. Es una pala con buen control y bastante potencia con un perfil de 38 milimetros y prácticamente sin bordes. Esta pala duro 6 meses, y aunque la verdad es que hice bastante el bestia con ella, no duró demasiado.

La quinta es una Vision Leopard Pro del 2005, sustituta de la maltrecha Vairo. Es una pala de 37 milimetros con una potencia endiablada y que hay que saber controlar. Esta pala esta compuesta por carbono en el marco y kevlar en el nucleo y por el momento con una durabilidad muy buena, puesto que la compré de segunda mano a un amigo que no se adaptó, le he dado bastante caña y aun sigue como el primer día.

Finalmente tenemos la Davor AirPow, de la que he hablado recientemente. Es una pala de 38 milimetros, con mucha potencia que no es difícil de controlar y con un tacto muy agradable. Gracias a la Davor he podido recuperar mi querida Vision Leopard y es que se me ocurrió dejarle la Vision a mi chica y claro como tenía bastante diferencia con la que ella jugaba, pues nada tuve que dejar que jugase con ella hasta que la nueva davor le ha convencido más ;-)

¿Cuales han sido las palas de vuestras vidas?